Desde el año 2000 más de 8.000 niños palestinos han sido arrestados, detenidos y procesados en los tribunales militares israelíes, con la responsabilidad penal, fijada a la temprana edad de 12 años, aunque niños aún más jóvenes han sido detenidos, incluso el más reciente caso es de un hijo de 5 años que fue brevemente detenido por arrojar una piedra.
Una joven palestina lanza piedras a los soldados israelíes durante las protestas en la aldea de Nabi Saleh Halmish cerca de un asentamiento judío al oeste de Ramallah
Nema Shamlawi y su familia dormían, cuando más de 15 soldados israelíes armados y enmascarados irrumpieron en su casa en el pueblo de Hares en Cisjordania, durante las primeras horas de la mañana.
Después de registrar su hogar e interrogar a su esposo e hijos, se retiraron, pero no con las manos vacías. En medio de las protestas de Nema, los soldados le vendaron los ojos a su hijo menor, Ali, lo esposaron y le ordenaron besar a su madre y decirle adiós a su hermana.
Durante más de seis meses Ali, de 16 años, continúa dentro de una prisión de adultos israelí acusado de "lanzar piedras".
"Él sigue siendo un niño, él tiene 16 años. ¿Qué mente puede entender que un niño de tan sólo 16 años de edad puede soportar tanto dolor y sufrimiento?", dijo su madre.
El día antes del arresto de Ali, Adva Biton, un colono israelí, viajaba con sus tres hijas de regreso a su casa en el asentamiento de Yakir, un asentamiento considerado internacionalmente ilegal, en la Palestina ocupada, cuando su automóvil chocó con una camioneta el 14 de marzo de este año, dejando a uno de sus hijos con lesiones graves.
Mientras que el conductor de la furgoneta originalmente declaró que se detuvo para comprobar lo que él cría era una llanta desinflada, Biton informó a la policía en el momento del accidente que éste había sido causado por un grupo de jóvenes palestinos que estaban arrojando piedras contra su automóvil. El conductor de la furgoneta más tarde modificó su declaración para decir que había notado piedras a la orilla de la carretera.
Como resultado, los pueblos vecinos de Hares y Kifl Hares enfrentaron una serie de redadas matutinas dirigidas por soldados israelíes en busca de los presuntos "culpables". En cuestión de días, 19 niños, uno de tan sólo 13 años, fueron arrestados.
Si bien la mayoría fueron puestos en libertad en las semanas siguientes, cinco permanecen tras las rejas en una cárcel militar israelí. Después de más de un mes de espera, los chicos fueron acusados formalmente de intento de asesinato por arrojar las piedras que supuestamente causaran que el colono Biton estrellara su coche. Uno de ellos es Ali.
Junto a Mohammad Suleiman, Ammar Souf, Mohammed Kleib y Tamer Souf, Ali se enfrenta a 25 cargos de intento de asesinato, uno por cada una de las piedras que habrían sido arrojadas. Si la acusación es correcta los chicos no pueden ser puestos en libertad hasta que cumplan los 41 años en el mejor de los casos.
No hay testimonios de testigos presenciales de lo sucedido, ni tampoco la policía recibió llamadas o quejas en el momento en que los niños estaban presuntamente arrojando piedras, ni los chicos tampoco tienen ningún antecedente de conducta criminal.
"Cuando veo a sus amigos ir la escuela, o cuando veo su cama vacía, o cuando no lo veo en la mesa del comedor, me siento tan triste y con tanto dolor", dijo Nema Shamlawi.
El caso
En el tiempo que ha pasado desde que fue detenido, la madre de Ali, nos cuenta lo que su hijo tuvo que enfrentar, como por ejemplo, los primeros tres días estuvo sin comida ni agua, y sin ir al baño, permaneció durante dos semanas continuas en confinamiento solitario con forzada privación del sueño, palizas y amenazas de detener a su madre y hermana.
La historia de Ali parece similar con otras historias de detención manifestadas por otros chicos que ya han sido liberados. Un niño que fue encontrado no culpable, a pesar de que se le negó el derecho a un abogado durante el interrogatorio, informó que lo trasladaron a una celda sin ventanas de alrededor de 1 m de ancho y 2 m de largo, sin colchón o manta para dormir y con seis luces mantenidas permanentemente encendidas, lo que le hacía perder la noción de la hora del día durante todo el interrogatorio al parecer violento.
Los cinco chicos de Hares han enfrentado repetidas audiencias, la última se celebró en octubre, pero un no se ha dictaminado un veredicto. Durante este largo proceso, los cinco han confesado, según se informa, de haber lanzado piedras contra el coche de Biton, lo que la hizo que se estrellase. Sus confesiones sustentan la acusación.
Sin embargo la madre de Ali dice que su hijo ha afirmado que fue obligado a firmar documentos que no sabía lo que contenían, después de muchos días de privación del sueño. Esto se supone que es su confesión.
A pesar de que no hay testigos oculares, la acusación se sustenta, junto a las confesiones, con las declaraciones dadas por 61 supuestos testigos. Los abogados del niño se les niega el acceso a la información que mostraría la credibilidad de estos testigos, algunos de los cuales afirman haber sido golpeados por piedras en el mismo camino y salieron a la luz tras la condena generalizada de lo que el primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu llamó un "ataque terrorista".
Avigdor Lieberman, líder del partido derechista Yisrael Beytenu, hizo un llamado, en el Jerusalem Post tras el accidente, al ministro de Defensa Moshe Yaalon a cambiar reglas de combate de las Fuerzas de Ocupación israelíes para instruir a los soldados abrir fuego contra los "terroristas que arrojen piedras." Él dijo, "que arrojan piedras, [debe] ser tratado igual como disparar con armas de fuego".
Un portavoz de las Fuerzas israelíes comentó sobre el caso:
"Cinco acusados serán juzgados por el intento de asesinato de Adelle Biton de tres años. Durante el interrogatorio, los cinco admitieron haber cometido el delito, así como reconocen su presencia en la escena del crimen."
"Nos gustaría hacer hincapié en que los acusados recibieron la totalidad de sus derechos de acuerdo a la ley, incluido el derecho a evitar la auto-incriminación y el derecho a asistencia letrada durante el transcurso de la investigación." Pero la madre de Ali ve una realidad diferente. "Era un niño agradable que no le gustaba lastimar a nadie, porque tenía miedo incluso de matar a un insecto. Él ama la vida y la paz Todos sus amigos lo adoran", dijo.
"Ali, ahora, pasa su tiempo en una celda solitaria, llorando todo el tiempo, no ve el sol y el aire, no juega como los otros niños del mundo, no vive su infancia como debe ser"